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Cuatro Efoques para Estudiar la Masonería, John Hamill



Extracto del Artículo de John Hamill, Bibliotecario de la Gran Logia Unida de Inglaterra y Pasado Venerable Maestro de la Logia de investigación Quatuor Coronati N° 2076, publicado en Retales de Masonería.


La escuela no auténtica posee cuatro enfoques principales, los cuales podrían ser clasificados como el esotérico, el místico, el simbolista y el romántico. Las cuatro aproximaciones tienen dos factores en común: la creencia de que la Francmasonería existe desde tiempo inmemorial, y una aparente incapacidad para distinguir entre el hecho histórico y la leyenda. [...]

Los partidarios de la aproximación esotérica toman los principios, los rituales, las formas, los símbolos y el lenguaje de la Francmasonería y rastrean similitudes en los otros grupos (ignorando el hecho de que los principios y muchos de los símbolos son universales y no particulares a la Francmasonería). Suponen que esas similitudes no son fortuitas sino deliberadas y constituyen, por lo tanto, prueba de una tradición continua.

Colocan también gran énfasis en los grados adicionales, revistiéndolos de una antigüedad espuria y viendo en ellos un contenido esotérico y un simbolismo mucho mayores de los que jamás se intentó imprimirles. Al ver en el conjunto de las diversas ramificaciones de la Francmasonería un rito iniciático coherente, cosa que no es, la escuela esotérica la compara con otros ritos iniciáticos, encuentra similitudes -reales o impuestas- y supone un parentesco. [...]

La escuela mística [...] creía que la Francmasonería era esencialmente cristiana tanto en su origen como en su carácter. [...]


Los seguidores de la escuela romántica se acogen a la tradición andersoniana, ya que implícitamente creen en la conexión directa entre la Masonería Operativa y la Masonería Especulativa. [...] Están dispuestos a creer que el ritual ha sido practicado desde tiempo inmemorial, bien sea en sus formas fundamentales o bien conservando íntegramente su detalle. [...]


La escuela simbolista busca los orígenes de la Francmasonería mediante la comparación y la correlación del simbolismo y del lenguaje ritual, y trata de encontrar la filiación directa entre la Francmasonería y varias religiones, cultos, misterios y sociedades.

La Idea Rosacruz se ha Entretejido en el Pensamiento Europeo, John Hamill




Extracto del Artículo de John Hamill, Bibliotecario de la Gran Logia Unida de Inglaterra y Pasado Venerable Maestro de la Logia de investigación Quatuor Coronati N° 2076, publicado en Retales de Masonería.


Algunos han buscado los orígenes de la Francmasonería en el Rosacrucismo, ya sea como una manifestación británica de la fraternidad Rosacruz, o como una escisión de la corriente principal del Rosacrucismo. No es éste el lugar para discutir acerca de la existencia o no de una Fraternidad Rosacruz. Cualquiera que sea la verdad a ese respecto, lo cierto es que la idea Rosacruz se ha mantenido entretejiéndose en el pensamiento europeo desde su aparición a comienzos del siglo XVII.

Los únicos factores comunes a la Francmasonería y al Rosacrucismo son la idea central de la creación de una sociedad ideal y el uso de la alegoría y el simbolismo para impartir ese ideal a sus iniciados. Hasta allí llega la similitud. No existe un acervo común de simbolismo y ambos se desarrollaron a lo largo de caminos diferentes. No existe evidencia que demuestre un origen común o el desarrollo del uno a partir del otro.

La Leyenda Escocesa es Romanticismo, John Hamill





Extracto del Artículo de John Hamill, Bibliotecario de la Gran Logia Unida de Inglaterra y Pasado Venerable Maestro de la Logia de investigación Quatuor Coronati N° 2076, publicado en Retales de Masonería.


Una teoría ahora descartada pero que conservó credibilidad por largo tiempo veía en la Francmasonería la descendiente directa de los Caballeros Templarios medievales. Se afirmó que, luego de la supresión de la Orden de los Templarios y de la muerte de Jacques de Molay, su último Gran Maestro en 1314, un grupo de caballeros escapó a Escocia. Una vez allí se reunieron en el misterioso monte Heredom cerca de Kilwinning y, temerosos de ulteriores persecuciones se transformaron en Francmasones, convirtiendo los supuestos secretos de los Templarios en los secretos de la Francmasonería.

Desafortunadamente para los partidarios de esta teoría, el misterioso monte de Heredom no existe, aunque había de constituirse en un elemento central de numerosos grados adicionales inventados en la Francia del siglo XVIII. Tampoco es verídico que los Templarios hubieran sido perseguidos en Escocia. Formaron, por el contrario, parte de la vida política y religiosa de Escocia hasta la Reforma, siendo el Prior de Torpichen, el principal Priorato Templario de Escocia, por derecho propio, uno de los Lores Espirituales del gobierno escocés.

Sin embargo, la leyenda escocesa siguió ejerciendo su atracción romántica. El reverendo Dr. George Oliver declaró que poseía un manuscrito del siglo XVIII el cual se refería a lo que él denominó el Rito de Bouillon, un ritual de los tres grados azules, en el cual se le informaba a los recipiendarios que ellos eran descendientes de los Templarios.

El manuscrito de Oliver se conoce solamente en copias que datan del siglo XIX y un examen de su contenido muestra un ritual altamente desarrollado para los tres grados azules, el cual incorpora muchos de los cambios y adiciones rituales realizados después de la unión de las dos Grandes Logias inglesas en 1813.

¿El Origen de la Masonería Está en los Clubes de Caja?, John Hamill




Extracto del Artículo de John Hamill, Bibliotecario de la Gran Logia Unida de Inglaterra y Pasado Venerable Maestro de la Logia de investigación Quatuor Coronati N° 2076, publicado en Retales de Masonería.

Una teoría alternativa de filiación indirecta ha sido presentada recientemente. Ella asocia los orígenes con los aspectos caritativos más que con los planteamientos filosóficos. Considera a la Francmasonería como un desarrollo del creciente movimiento de autoayuda surgido en el siglo XVII. Al no existir un sistema estatal de protección y seguridad social, aquellos que enfermaban o pasaban penalidades económicas dependían de la caridad local y de las rígidas estipulaciones de la Ley de Pobres. Diferentes agrupaciones gremiales comenzaron a organizar sus propios sistemas.

Cuando se reunían a departir amistosamente en tabernas y posadas, mantenían una caja a la cual los miembros aportaban cuotas durante cada reunión y de la cual los mismos miembros podían tomar dinero en tiempos de necesidad. En virtud de esa práctica, dichas agrupaciones recibieron el nombre de Clubes de Caja. [...]

Se ha evocado la posibilidad de que la Francmasonería haya surgido originalmente tan solo como un Club de Caja para Masones operativos, los cuales posteriormente comenzaron a admitir miembros de otros gremios. La posibilidad de que la Francmasonería hubiese sido básicamente una sociedad de orientación gremial por la época de la creación de la  primera Gran Logia en 1717, fue planteada por Henry Sadler.

Él sugirió que una lucha por el control de las Logias, tuvo lugar a comienzos de la década de 1720 entre los miembros originales de orientación gremial y aquellos que fueron llevados a las Logias por la influencia del Dr. John Teophilus Desaguliers y otros, y que la Francmasonería auténticamente especulativa no surgió sino cuando este último grupo ganó el control y comenzó a transformar a la Francmasonería de una sociedad de beneficios en un sistema de moral, velado en alegoría e ilustrado por símbolos.

Una teoría: la Masonería se Fundó en 1717 por Cristianos Inconformistas, John Hamill




Extracto del Artículo de John Hamill, Bibliotecario de la Gran Logia Unida de Inglaterra y Pasado Venerable Maestro de la Logia de investigación Quatuor Coronati N° 2076, publicado en Retales de Masonería.


La teoría de una filiación directa de la Masonería operativa sigue teniendo sus partidarios, especialmente el difunto y muy reverenciado Harry Carr; pero algunos investigadores actuales que trabajan en la tradición de la escuela auténtica están inclinándose por considerar la probabilidad de un vínculo indirecto con los operativos. En vez de buscar las pruebas de una filiación directa, están explorando la posibilidad de que los fundadores de la Masonería especulativa se hayan encubierto bajo la apariencia de una organización o guilda para  desarrollar actividades e ideas que era imposible practicar o profesar abiertamente en la  época.

El período en el cual se cree que evolucionó la Francmasonería -finales del siglo XVI y transcurso del siglo XVII- se caracterizó por la estrecha relación entre la política y la religión. [...] Particularmente en lo que concierne a la religión, existían sanciones legales contra aquellos que decidían no seguir los dictados del Estado. Surgen por sí mismas, en consecuencia, dos ideas posibles en relación con el origen de la Francmasonería durante ese período.

Primero, que los fundadores eran un grupo opuesto a la intolerancia política y religiosa del Estado, que deseaban reunir hombres de diferentes concepciones políticas y religiosas pero que compartieran un objetivo de mejoramiento social. Puesto que se encontraban en una situación en la cual dichas concepciones eran consideradas subversivas, se restringía absolutamente la discusión de estos asuntos con quienes no fuesen miembros. Estos rasgos parecen haber existido desde que se originó la Francmasonería.

Segundo, que los fundadores eran un grupo inconformista de religión cristiana, que se oponía a la dominación de la religión por parte del Estado. Dicho grupo no se proponía deponer la religión predominante, sino que deseaba promover la tolerancia y la creación de una sociedad en la cual los hombres fueran libres de seguir los dictados de su conciencia en materia religiosa.

Existe un objetivo común en ambos grupos: la promoción de la tolerancia y la consiguiente creación de una sociedad mejor. El uso de la alegoría era una técnica didáctica común en la época: ¿qué mejor alegoría para representar la creación de una sociedad superior que la construcción de un edificio? Existía inclusive una metáfora bíblica a mano: la construcción del Templo de Salomón.

Una vez establecido el marco alegórico, se seguía lógicamente el paso de adoptar la forma de una guilda o corporación de constructores. Así las reuniones se convirtieron en Logias, los oficiales principales pasaron a denominarse Maestro y Vigilantes y las herramientas de trabajo del tallador de piedras fueron utilizadas tanto por sus funciones materiales prácticas, como por su valor simbólico.

La Masonería Escocesa e Inglesa no Son Eslabones de la Misma Cadena, John Hamill


Extracto del Artículo de John Hamill, Bibliotecario de la Gran Logia Unida de Inglaterra y Pasado Venerable Maestro de la Logia de investigación Quatuor Coronati N° 2076, publicado en Retales de Masonería.

Dispuestos a probar la filiación directa entre la Masonería Operativa y la Masonería Especulativa a través de una fase transicional, [los historiadores de la escuela auténtica] ensamblaron fragmentos de información procedentes de varias partes de las islas británicas, fragmentos que parecían formar eslabones en su cadena de descendencia. [...]

No tomaron en cuenta, por ejemplo, que hasta la Ley de Unión de 1707, Inglaterra y Escocia, aunque ligadas a través de la Corona desde 1603, eran países separados, que solamente compartían una frontera común y que los eventos ocurridos en un país, no tenían necesariamente un paralelismo en los países vecinos. [...]

En Escocia encontraron evidencia innegable de la existencia de Logias operativas de talladores de piedra. Dichas Logias se definían desde el punto de vista territorial y constituían unidades de control de la actividad operativa con el respaldo de leyes estatutarias. También obtuvieron evidencia indiscutible de que las Logias Operativas escocesas comenzaron a admitir, durante el siglo XVII, miembros no operativos en calidad de Masones aceptados [...]

Las Logias Especulativas eventualmente se unieron para formar la Gran Logia de Escocia en 1736. Investigadores de la escuela auténtica también descubrieron referencias claras acerca del uso en esas Logias de una palabra Masónica  y de modos secretos de reconocimiento. [...]

Cuando la escuela auténtica procedió a examinar los registros ingleses, sus investigadores no pudieron encontrar evidencia alguna de la existencia de Logias operativas. En tiempos medievales la Logia de los operativos había consistido simplemente en una choza. [...] Tampoco existía evidencia de una palabra masónica inglesa. [...] La Masonería de aceptación sencillamente parece haber surgido en Inglaterra como una organización nueva sin ninguna conexión previa con el oficio operativo. A pesar de esta carencia de pruebas la escuela auténtica ensambló conjuntamente los hallazgos hechos en Escocia e Inglaterra y construyó la teoría de la transición operativa-especulativa acerca de los orígenes de la Francmasonería.

Anderson Escribió Dos Versiones de Nuestra Historia, John Hamill




Extracto del Artículo de John Hamill, Bibliotecario de la Gran Logia Unida de Inglaterra y Pasado Venerable Maestro de la Logia de investigación Quatuor Coronati N° 2076, publicado en Retales de Masonería.

La primera historia del Oficio apareció, con sanción oficial, como parte de las primeras Constituciones compiladas y publicadas en nombre de la primera Gran Logia por el Reverendo Doctor James Anderson en 1723. La obra de Anderson consiste principalmente en la historia legendaria del Oficio de los constructores, desde Adán, en el Jardín del Edén, hasta la formación de la primera Gran Logia de Inglaterra en 1717. [...]

En la edición de 1738, Anderson parece haberle dado, desafortunadamente, rienda suelta a su imaginación, pues construyó una detallada historia de la Masonería Inglesa desde la supuesta Asamblea de York, hasta la resurrección de la Gran Logia en 1717 y la continuó inclusive hasta 1738. [...] Anderson aseguró que la unión de las cuatro Logias de Londres para formar una Gran Logia en 1717, no había representado la creación de una nueva organización, sino que había sido la restauración de una antigua organización que había caído en descomposición, debido a la negligencia de su Gran Maestro Christopher Wren. [...]

En la versión de 1723 no se menciona ninguna restauración y el nombre de Sir Christopher Wren tan solo figura en una nota al pie de página, como el Arquitecto del Teatro Sheldoniano de Oxford. Curiosamente, Wren vivía aun cuando apareció la versión de 1723; pero ya había fallecido cuando Anderson emprendió sus revisiones, de modo que el interesado no tuvo oportunidad de objetar. [...]

Con la exportación a América del Norte de las Constituciones de la Primera Gran Logia y las Ilustraciones de Preston y su traducción al Francés y al Alemán, la mala información de Anderson recibió una amplia divulgación y ejerció así un profundo efecto sobre la concepción que se tuvo acerca de la historia del Oficio, así como sobre la consiguiente actitud hacia el tema, actitud que subsistió hasta bien entrado el siglo XIX.

¿El Ritual Contiene una Verdad Histórica o Alegórica?, John Hamill




Extracto del Artículo de John Hamill, Bibliotecario de la Gran Logia Unida de Inglaterra y Pasado Venerable Maestro de la Logia de investigación Quatuor Coronati N° 2076, publicado en Retales de Masonería.


El Francmasón común deriva del propio ritual sus primeras nociones de la historia del Oficio. A medida que va progresando en su conocimiento de las ceremonias, aprende que durante la construcción del templo del Rey Salomón en Jerusalén, los constructores cualificados se dividían en dos clases: Aprendices y Compañeros. Todos trabajaban bajo las órdenes de tres Grandes Maestros, -el Rey Salomón, Hiram -Rey de Tiro- e Hiram Abif-, los cuales compartían ciertos secretos, conocidos tan solo por ellos tres. Aprende, asimismo, que esos secretos fueron perdidos con el asesinato de Hiram Abif - asesinato que se produjo debido a su negativa de divulgar los secretos- y que se adoptaron ciertos secretos en substitución de los primeros hasta que el tiempo o las circunstancias restauren los secretos originales.

Del ritual se deduce inmediatamente que la Francmasonería ya existía y estaba establecida en la época del Rey Salomón y que ha permanecido desde entonces como un sistema intacto. El candidato comprende pronto que el ritual no contiene una verdad histórica o literal, sino una alegoría dramática mediante la cual se transmiten los principios y axiomas fundamentales del Oficio. [...]

La ausencia de dogmas oficiales implica que cada miembro de la Orden puede conferirle al
ritual tanto o tan poco significado como desee. Ni siquiera en Inglaterra existe un patrón, ya se trate de un ritual controlado de manera centralizada o de una interpretación del ritual que deba ser aceptada por todas las logias. El que alguna vez lleguemos a estar en medida de descubrir los verdaderos orígenes de la Francmasonería, es un interrogante que queda abierto.

¿Cuándo, Por qué y Dónde se originó la Francmasonería? No lo sabemos, John Hamill


Extracto del Artículo de John Hamill, Bibliotecario de la Gran Logia Unida de Inglaterra y Pasado Venerable Maestro de la Logia de investigación Quatuor Coronati N° 2076, publicado en Retales de Masonería.

¿Cuándo, Por qué y Dónde se originó la Francmasonería? Solamente existe una respuesta a estas tres preguntas: no lo sabemos. Y ello a pesar de todo el papel y la tinta que han corrido en aras de su estudio. De hecho estas cuestiones fundamentales han sido bastante oscurecidas por varios historiadores Masónicos muy bien intencionados, pero muy mal informados.

Hace tan solo poco más de un siglo que los historiadores Masónicos británicos comenzaron a examinar con visión crítica la historia tradicional del Oficio, la cual había sido escrita por sus predecesores durante los 150 años  anteriores. Al encontrar dicha historia poco satisfactoria, comenzaron a buscar evidencia documentada directa de la Masonería Operativa, anterior a la formación de la primera Gran Logia de Inglaterra en 1717. [...]

Existen, por lo tanto, dos enfoques principales de la historia de la Francmasonería: el enfoque auténtico o científico, el cual construye o desarrolla su teoría a partir de hechos verificables y documentación de origen comprobado, y el enfoque no auténtico en el cual se intenta colocar a la Francmasonería dentro del contexto de la tradición de los Misterios correlacionando las enseñanzas, la alegoría y el simbolismo del Oficio, con sus homólogos pertenecientes a las diversas tradiciones esotéricas.