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Fortuna y Mala Suerte se Amontonan Sobre Uno Como Nubes, Chaplin


Palabras finales de Mi Autobiografía, escrita por Charles Chaplin.

Me doy cuenta de que el tiempo y las circunstancias me han favorecido. He sido mimado por el afecto del mundo, amado y odiado. Sí, el mundo me ha dado lo mejor de él y poco de lo peor que contiene. Cualesquiera que hayan sido mis vicisitudes adversas, creo que la fortuna y la mala suerte se amontonan sobre uno, como las nubes. Sabiendo esto, nunca me han impresionado en demasía las cosas malas y me han sorprendido gratamente las buenas. No tengo ni un plan de vida ni ninguna filosofía, ya que, sabios o locos, todos tenemos que luchar con la vida. Titubeo entre contradicciones; a veces las cosas nimias me molestan y las catastrofes me dejan indiferente. [...]

Con esta felicidad me siento a veces en nuestra terraza,a la puesta del sol, y contemplo el amplio jardin, con el lago a lo lejos, y más allá del lago veo las tranquilizadoras montañas, y en esta disposición de ánimo no pienso en nada y gozo de su magnífica serenidad.

Algunos Sabios son Como Fanáticos Religiosos, Chaplin


Extracto de Mi Autobiografía, escrita por Charles Chaplin.

Algunos sabios son como los fanáticos religiosos. Se lanzan hacia delante, creyendo que lo que descubren es siempre para el bien y que su credo del conocer es un credo moral. El hombre es un animal con instintos primarios de supervivencia. en consecuencia, su ingenio se ha desarrollado primero y su alma después. Por tanto, el progreso de la ciencia va muy por delante de la conducta ética del hombre. 

El altruismo marcha despacio a lo largo del sendero del progreso humano. Camina y va dando tropezones detrás de la ciencia. Y sólo a exigencia de las circunstancias se le permite actuar.

El Estado del Mundo, Chaplin


Extracto de Mi Autobiografía, escrita por Charles Chaplin.

En este trance me parece adecuado resumir el estado del mundo tal y como lo veo hoy día. Las complejidades cada vez mayores de la vida moderna, la invasión dinámica del siglo XX, mantienen al individuo cercado por gigantescas instituciones que le amenazan por todos lados, política, científica y económicamente. Nos hemos convertido en víctimas de la limitación del alma, de las sanciones y de las cosas permitidas.

Esta materia en la que nos hemos dejado encerrar se debe a una falta de discernimiento cultural. Nos hemos zambullido ciegamente en la fealdad y en el apiñamiento y hemos perdido nuestro sentido de la estética. Nuestro sentido de la vida ha quedado embotado por el ansia de ganancia, el poder y el monopolio. Hemos permitido que esas fuerzas nos envuelvan con un descuido total de sus nefastas consecuencias.

¿Con Qué Clase de Hombres Prefiero yo Tratar?, Chaplin


Extracto de Mi Autobiografía, escrita por Charles Chaplin.

¿Con qué clase de hombres prefiero yo tratar? [...] Los escritores son personas gratas, pero no muy generosas. Rara vez comparten con los demás lo que saben; la mayoría de ellos guarda su sabiduría entre las tapas de los libros. 

Los sabios pueden ser una compañía excelente, pero su simple presencia en el salón nos paraliza mentalmente a los demás. 

Los pintores son molestos, porque la mayoría de ellos pretenden hacer creer que son filósofos, más que pintores. 

Los poetas pertenecen indudablemente a la clase superior e incidentalmente son agradables, tolerantes y excelentes compañeros.

Pero creo que los músicos son, en conjunto, más gratos de tratar. No hay nada tan cálido y conmovedor como la contemplación de una orquesta sinfónica. Las luces románticas y sus atriles, la afinanción y el repentino silencio cuando el director hace su entrada, dan una impresión de armonía social y colaboración.   

No Soy Patriota, Chaplin


Extracto de Mi Autobiografía, escrita por Charles Chaplin.

El hecho es que no soy patriota, no sólo por razones morales o intelectuales, sino porque eso no despierta en mí sentimiento alguno. ¿Cómo se puede tolerar el patriotismo cuando seis millones de judíos fueron asesinados en su nombre? Algunos podrán decir que esto sólo ocurrió en Alemania. Sin embargo, tales instintos criminales anidan en el corazón de cualquier país.

No puedo hacer de corifeo sobre el orgullo nacional. Si está uno sumido en la tradición familiar, ha tenido casa y jardín, una infancia feliz, familia y amigos, comprendo ese sentimiento; pero yo no he tenido ese pasado. En el mejor de los casos, para mi, el patriotismo se nutre de costumbres locales: carreras de caballos, caza, pudin de Yorkshire, hamburguesas americanas y Coca-Cola; pero actualmente esos productos nacionales se han difundido por todo el mundo.

Naturalmente, si el país en donde viviera fuera invadido, creo que, como la mayoría de nosotros, sería capaz de un acto de sacrificio supremo. Pero me siento incapaz de experimentar un amor ferviente por el suelo patrio, pues sólo con que se hiciera nazi lo abandonaría sin pena, y por lo que he observado, las células del nazismo, aunque dormidas en este momento, pueden reactivarse con gran rapidez en cualquier país.

La Pasión en un Night-Club, Chaplin


Extracto de Mi Autobiografía, escrita por Charles Chaplin.

Mientras estábamos cenando en mi casa, Igor Stravinsky sugirió que debíamos hacer una película juntos. Yo inventé un argumento. Debía ser subrealista, dije; un night-club decadente, con parejas alrededor de la pista de baile, y en cada mesa grupos y parejas representando los placeres del mundo: en una mesa la avaricia, en otra la hipocresía, en otra la crueldad. En la pista se representa la Pasión y mientras se lleva a cabo la crucifixión del Salvador, los grupos de las distintas mesas la miran con indiferencia: unos encargan la cena, otros hablan de negocios y tampoco se preocupan gran cosa los demás. [...]

La cara del maestro adquirió un aspecto muy serio: 

- ¡Pero eso es sacrílego! -exclamó.

- ¿Sí? -dije- No tenía intención de que lo fuera. Creí que era una crítica de la actitud del mundo hacia el cristianismo. 

En Aquella Visita Comencé Realmente a Conocer a Churchill, Chaplin


Extracto de Mi Autobiografía, escrita por Charles Chaplin.

En aquella segunda visita a Londres comencé realmente a conocer a Churchill. En esa época militaba en la oposición en la Cámara de los comunes. A mi parecer, sir Winston se ha divertido más que la mayoría de nosotros. En el escenario de la vida ha desempeñado muchos papeles con valentía, deleite y un notable entusiasmo. Ha dejado de conocer muy pocos placeres en este mundo. La vida ha sido generosa con él. Ha vivido bien, ha jugado bien, ha apostado fuerte y ha ganado. Ha gozado del poder, pero no ha estado nunca obsesionado por él. En su atareada existencia ha encontrado tiempo para sus aficiones: la albañilería, las carreras de caballos y la pintura. [...]

El encanto de Churchill estriba en su tolerancia y su respeto de las opiniones ajenas. Parece no guardar rencor a los que no están de acuerdo con él. 

La Fe, Chaplin


Extracto de Mi Autobiografía, escrita por Charles Chaplin.

A medida que me voy haciendo viejo me preocupo más de la Fe. Influye en nuestra vida más de lo que creemos y logramos gracias a ella más de lo que nos imaginamos. Creo que la fe es la precursora de todas nuestras ideas. Sin fe no se hubieran creado nunca las hipótesis, las teorías, las ciencias ni las matemáticas. Creo que la fe es una prolongación de la inteligencia. Es la llave que niega lo imposible. Negar la fe es negarse a uno mismo y negar el espíritu que engendra todas nuestras fuerzas creadoras.

Tengo fe en lo desconocido, en todo lo que no comprendemos por medio de la razón; creo que lo que está más allá de nuestra comprensión es un simple hecho en otras dimensiones, y que en el dominio de lo desconocido hay infinitas reservas de poder para el bien.   

Pourquoi?, Chaplin


Extracto de Mi Autobiografía, escrita por Charles Chaplin.

Una vez vi sobre una lápida en el Sur de Francia una fotografía de una muchacha sonriente, de unos catorce años, y tallada, debajo, una palabra: Pourquoi? A esta queja de dolor es futíl buscar una respuesta. Conduce tan sólo a la falsa moralización y a atormentarse; sin embargo, esto no quiere decir que no exista contestación. No puedo creer que nuestra existencia esté carente de significado, que sea accidental, como nos aseguran algunos sabios. La vida y la muerte son demasiado firmes, demasiado implacables para ser accidentales.

Los caminos de la vida y la muerte -genios malogrados en la plenitud de su vigor, cataclismos mundiales, holocaustos y catastrofes- pueden parecer futiles y carentes de significado. Pero el hecho de que estas cosas hayan sucedido, demuestra que hay una finalidad determinada y prefijada más allá de la comprensión de nuestras mentes tridimensionales. 

Yo Soy lo Que Soy, Chaplin


Extracto de Mi Autobiografía, escrita por Charles Chaplin.

Como el resto del mundo, yo soy lo que soy: un individuo, único y diferente, con una historia heredada de dictados e impulsos ancestrales; una historia de sueños, de deseos y experiencias personales, de todo lo cual soy la suma total.

Lo que Me han Enseñado la Riqueza y la Pobreza, Chaplin


Extracto de Mi Autobiografía, escrita por Charles Chaplin.

Todavía no he conocido a un pobre que añore la pobreza o que halle la libertad en ella [...] No encuentro ninguna coacción en la riqueza, por el contrario, encuentro en ella mucha libertad. [...] No encuentro la pobreza ni atractiva ni edificante. No me enseñó nada, a no ser una distorsión de los valores, una supervaloración de las virtudes y las gracias de los ricos y de las llamadas clases privilegiadas.

Por el contrario, la riqueza y la celebridad me han enseñado a ver el mundo con la perspectiva adecuada; a descubrir que los hombres eminentes, cuando me acercaba a ellos, tenían tantos defectos como el resto de nosotros. La riqueza y la celebridad me han enseñado también a no considerar la espada, el bastón de paseo o la fusta de montar como sinónimos de esnobismo; a conocer el error que se puede cometer estimando por su acento universitario el mérito y la inteligencia de un hombre, y la paralizadora influencia que ese mito ha forjado en la mente de la clase media inglesa, a conocer que la inteligencia no es necesariamente el resultado de la educación ni el conocimiento de los clásicos. 


Tengo Uno o Dos Amigos Muy Buenos Que Iluminan Mi Horizonte, Chaplin


Extracto de Mi Autobiografía, escrita por Charles Chaplin.

Se han escrito muchas tonterías respecto a mi profunda melancolía y mi afán de soledad. Quizá no he necesitado nunca demasiados amigos. La celebridad los atrae en masa. Me gustan los amigos como me gusta la musica, cuando estoy de humor para ello. Ayudar a un amigo que se encuentra necesitado es fácil, pero no siempre es oportuno concederle nuestro tiempo.

En la cumbre de mi popularidad, los amigos y los conocidos se amontonaban sobre mi en forma excesiva. Como a la vez soy extrovertido e introvertido, cuando predominaba lo último tenía que evadirme de todos. eso puede explicar los artículos en que se escribe que soy esquivo, solitario e incapaz de una amistad sincera. Son tonterías. Tengo uno o dos amigos muy buenos que iluminan mi horizonte y cuando estoy con ellos paso generalmente ratos muy agradables.

El Actor Superlativo, Chaplin


Extracto de Mi Autobiografía, escrita por Charles Chaplin.

Ser todo intelecto sin nada de sensibilidad puede ser la característica del criminal consumado; y ser todo sensibilidad sin nada de intelecto es el ejemplo del idiota inofensivo. Pero cuando el intelecto y la sensibilidad están perfectamente equilibrados, entonces tenemos al actor superlativo.

¿De Qué Tratan las Superproducciones Cinematográficas?, Chaplin


Extracto de Mi Autobiografía, escrita por Charles Chaplin.

Por lo que respecta al argumento de las películas, unas breves palabras pueden ofrecer cierto provecho para los que se proponen realizar una superproducción que, diré de pasada, es la película más fácil de hacer. Exige poca imaginación o talento para actuar o dirigir. Todo lo que se necesita son diez millones de dólares, grandes multitudes, trajes y escenarios complicados. [...]

El tema de la mayoría de estos espectáculos es Supermán. El héroe puede saltar, trepar, disparar, luchar y amar mejor que ninguno de los personajes de la película. En realidad, todo problema humano se resuelve por estos métodos, excepto pensar.

La Primera Guerra Mundial, Chaplin


Extracto de Mi Autobiografía, escrita por Charles Chaplin.

Cuando comenzó la Primera Guerra Mundial todos creían que no duraría más de cuatro meses; que la ciencia de la guerra modersa cobraría un tributo tan espantoso de vidas humanas, que la humanidad exigiría el cese de tal barbarie. Pero estábamos equivocados. Nos vimos envueltos en un alud de destrucción demente y de brutales matanzas, que duró cuatro años, ante el asombro de la humanidad.

Habíamos provocado una hemorragia de una proporción mundial y no podíamos detenerla. Cientos de miles de seres humanos luchaban y morían y la gente empezó a querer saber la razón de porqué y cómo había comenzado la guerra. Las explicaciones no resultaron demasiado claras. Algunos dijeron que se debía al asesinato de un archiduque; pero se hacía difícil creer que tal conflsagración mundial comenzase por esa razón. La gente necesitaba una explicación más realista. Entonces dijeron que era una guerra para asegurar la democracia en el mundo. Aunque algunos tuvieron que luchar menos que otros, las bajas fueron terriblemente democráticas. A medida que caían segadas millones de vidas, la palabra democracia empezó a ascender. A consecuencia de ello los tronos se derrumbaron, se crearon repúblicas y cambió toda la faz de Europa.

¿Quién es Charlot?, Chaplin


Extracto de Mi Autobiografía, escrita por Charles Chaplin, en el que relata como nació Charlot.

- Aquí necesitamos algunos gags -dijo; después se volvió hacia mi-. Maquíllate y ponte un disfraz cómico. Cualquier cosa.

No tenía ni idea respecto al tipo que iba a hacer. [...] Al dirigirme hacia el vestíbulo pensé que podía ponerme unos pantalones muy holgados, unos zapatones, y añadir al conjunto un bastón y un sombrero hongo. Quería que todo estuviera en contradicción: los pantalones, holgados; la chaqueta, estrecha; el sombrero, pequeño; y los zapatos grandes. [...]

No tenía ni la menor idea del personaje que iba a representar; pero en cuanto estuve vestido, la ropa y el maquillaje me hicieron sentir que clase de personaje era. Empecé a descubrirlo y cuando llegue al escenario había nacido por completo. [...]

- Fijesé, este personaje es polifacético: es al mismo tiempo un vagabundo, un caballero, un poeta, un soñador, un tipo solitario que espera siempre el idilio o la aventura. Quisiera hacerse pasar por un sabio, un músico, un duque, un jugador de polo. Sin embargo, lo más que hace es coger colillas o quitarle su caramelo a un bebé. 

La Luz Más Benigna que Jamás Conociera el Mundo, Chaplin


Extracto de Mi Autobiografía, escrita por Charles Chaplin.

Me acuerdo de una tarde en nuestra única habitación de la planta baja de la calle Oackley. Estaba yo en la cama convaleciente de unas fiebres. Sydney se había ido a la escuela nocturna y mi madre y yo estábamos solos. Ya casi anochecía y ella, sentada, leía de espaldas a la ventana, representando y explicando en su estilo inimitable el Nuevo Testamento, el amor y la piedad de Cristo por los párvulos. Acaso su emoción se debió a mi enfermedad, pero hizo la interpretación más luminosa e impresionante que jamás he visto u oído. Habló de su tolerante comprensión, de la mujer que había pecado, que iba a ser lapidada por el populacho, y de sus palabras: El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra. 

Leía entre dos luces, deteniéndose sólo para encender la lámpara. Luego me habló de la fe que Jesucristo inspiraba en los enfermos, quienes no tenían más que tocar sus vestiduras para quedar curados. 

Me habló del odio y de la envidia de los Sumos Sacerdotes y de los fariseos y describió a Jesús y su prendimiento: su serena dignidad ante Poncio Pilqatro, quien, lavándose las manos, dijo (esto lo representaba ella teatralmente): No encuentro culpa alguna en este hombre.

Me contó como lo desnudaron y lo azotaron y como, colocando una corona de espinas en su cabeza, se burlaron de Él y lo escupieron diciendo: Salve, Rey de los Judíos.

Y al contarlo se le llenaban los ojos de lágrimas. Me contó que Simón le ayudó a llevar la cruz y que Cristo le dirigió una elocuente mirada de gratitud; me habló del ladrón arrepentido, muriendo con Él en la cruz y pidiendo perdón y que Jesún decía: Hoy estarás conmigo en el Paraíso. Y desde la cruz miraba a su madre diciendo: Mujer, mira a tu hijo. Y exclamando en su agonía: ¡Dios mío! ¿Por qué me has abandonado? Y los dos llorabamos.

- ¿No ves -dijo mi madre- que humano era Él? Como todos nosotros, Él también dudó. [...]

En aquella oscura habitación del sótano de la calle Oakley mi madre encendió en mí la luz más benigna que jamás conociera el mundo, la que ha dado a la literatura y al teatro sus temas más grandiosos y ricos: el amor, la compasión y la humanidad.




El Camino de la Vida Puede ser Libre y Magnífico, Chaplin


Extracto del Discurso final de El Gran Dictador, 1940.

Realmente lo siento, pero no aspiro a ser emperador. Eso no es para mí. No pretendo regentar, ni conquistar nada de nada. Me gustaría ayudar en lo posible a cristianos y judíos, negros y blancos. Todos tenemos el deseo de ayudarnos mutuamente. La gente civilizada es así. Queremos vivir de nuestra dicha mutua...no de nuestra mutua desdicha. No queremos despreciarnos y odiarnos mutuamente.

En este mundo hay sitio para todos. Y la buena tierra es rica y puede garantizar la subsistencia de todos. El camino de la vida puede ser libre y magnífico, pero hemos perdido ese camino. La voracidad ha envenenado el alma de los hombres, ha rodeado el mundo con un círculo de odio y nos ha hecho entrar marcando el paso de la oca en la miseria y en la sangre. 

La naturaleza de la aviación y la radio reclaman una fraternidad universal, Chaplin


Extracto del Discurso final de El Gran Dictador, 1940.

Hemos mejorado la velocidad pero somos esclavos de ella. La mecanización que trae consigo la abundancia nos ha alejado del deseo. Nuestra ciencia nos ha vuelto cínicos. Nuestra inteligencia duros y brutales. Pensamos en exceso y no sentimos bastante. Tenemos más necesidad de espíritu humanitario que de mecanización.

Necesitamos más la amabilidad y la cortesía que la inteligencia. Sin estas cualidades la vida solo puede ser violenta y todo estará perdido. La aviación y la radio nos han acercado los unos a los otros. La naturaleza misma de estos inventos requería la bondad del hombre y reclamaba una fraternidad universal para la unión de todos.

No odiéis, sólo los que no son amados odian, Chaplin


Extracto del Discurso final de El Gran Dictador, 1940.

En este momento mi voz llega a miles de seres esparcidos por el mundo. A aquellos que puedan comprenderme les digo: no desesperéis, la desgracia que ha caído sobre nosotros no es más que el resultado de un apetito feroz, de la amargura de unos hombres que temen el camino del progreso humano. El odio de los hombres pasará y los dictadores perecerán, y el poder que han usurpado al pueblo volverá al pueblo. ¡Y mientras existan hombres que sepan morir, la libertad no podrá perecer!

Soldados, no os entreguéis a esos brutos...hombres que os desprecian y os tratan como esclavos, hombres que regimientan vuestras vidas, imponen vuestros actos, vuestros pensamientos y vuestros sentimientos; que os amaestran, os hacen ayunar, os tratan como ganado y ¡os utilizan como carne de cañón!.No os pongáis en manos de esos hombres contra natura, de esos hombres-máquina con corazones de máquina. ¡Vosotros no sois máquinas!¡Vosotros no sois ganado!¡Vosotros sois hombres!¡Vosotros lleváis el amor de la humanidad en vuestros corazones! No odiéis. Sólo los que no son amados odian. Los que no son amados y los anormales....Soldados, ¡no combatáis por la esclavitud! Combatid por la libertad.