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No Creo Útil mi Permanencia pues Soy un Político, Allende


Extracto del capítulo Carta a la Masonería incluido en el libro Obras Escogidas de Salvador Allende. Se trata de la solicitud de plancha de quite realizada el 21 de Junio de 1965 a Luis Olguín, Venerable Maestro de la Respetable Logia Hiram 65 que fue rechazada por unanimidad por el taller al haberse `reafirmado una vez más la coincidencia de nuestros planteamientos´.

El sistema en vigencia hace que las masas no se revelen integradas por hombres libres y de buenas costumbres, sino en alta cuota por seres alienados, frustrados y agobiados por las taras de la miseria.

A través de una muy prolongada jornada he tratado de contribuir a que en los Trabajos se desentrañen objetivamente los elementos que configuran la realidad, definiendo en todos sus grandes lineamientos los factores que, en conjunto dan pie al subdesarrollo de Chile. Hasta ahora, he de reconocerlo, esta adaptación de las concepciones de mis Hermanos al mundo de hoy se torna difícil. He hecho un esfuerzo grande, a pesar de que mis tareas profanas me absorbían en inmensa medida. He cumplido conmigo mismo.

Podría, ante todos los hechos que he analizado, adoptar una alternativa: seguir junto a quienes comparten mis ansias de renovación dentro del pueblo masónico o darme por vencido y guardar silencio. Pero no haré ninguna de ambas cosas. No creo útil para los hermanos, cuyos puntos de vista comparto en su alto significado masónico mi permanencia en la tarea junto a ellos, pues soy un político de acción militante muy definida y, por lo mismo, resulta fácil esgrimir la mezquindad de imputaciones partidistas para desconocer y desnaturalizar la raíz masónica de mis afanes.

Los Conceptos que Son su Razón de Existir, Allende


Extracto del capítulo Carta a la Masonería incluido en el libro Obras Escogidas de Salvador Allende. Se trata de la solicitud de plancha de quite realizada el 21 de Junio de 1965 a Luis Olguín, Venerable Maestro de la Respetable Logia Hiram 65 que fue rechazada por unanimidad por el taller al haberse `reafirmado una vez más la coincidencia de nuestros planteamientos´.

Una Orden que nada dice cuando se siembra el terror psicológico masivo sobre la base de la mentira internacional durante nuestros procesos cívicos, es algo sin vigor espiritual.

Una Orden que no reacciona para procurar que no se vulneren la soberanía y la libre determinación de los pueblos, es algo también sin vida.

Una Orden que nada dice cuando se invade y se masacra a los pueblos porque una nación se reserva el derecho a determinar, por sí y por su poderío armado, cuál es el sistema político o económico que considera aceptable, es una institución que no vela por la libertad ni por la igualdad ni por la fraternidad.

Nadie puede inferir de estas apreciaciones que yo pretenda que la Orden se transforme en movimiento político. Pido, sencillamente, que forme a sus miembros en los conceptos que son su razón de existir, pero trasladados éstos a su significado, contenido y dimensiones presentes.

La Misión Grande y Excelsa de la Orden, Allende


Extracto del capítulo Carta a la Masonería incluido en el libro Obras Escogidas de Salvador Allende. Se trata de la solicitud de plancha de quite realizada el 21 de Junio de 1965 a Luis Olguín, Venerable Maestro de la Respetable Logia Hiram 65 que fue rechazada por unanimidad por el taller al haberse `reafirmado una vez más la coincidencia de nuestros planteamientos´.

A mi modo de ver, la Orden tiene una misión grande y excelsa: sin precisar enunciados de soluciones programáticas debe inculcar a sus afiliados que hay que definir con vara actual los principios de libertad, igualdad y fraternidad para que surja una sociedad exenta de alienaciones, eliminando la cesantía, abierta o disfrazada por los salarios insuficientes; para que se evite la enfermedad suprimible; para que no se operen las muertes anticipadas; para que exista un sistema de seguridad social funcionalmente correcto y eficaz en su acción; para que se erradique el analfabetismo y para que se abra a todos, el acceso a las anchas rutas de la cultura en sus múltiples expresiones y creaciones; para que se reconozca el derecho a la vivienda que llevan en sí todos los seres y para que el esparcimiento se encuentre al alcance de la generalidad, tanto en el orden físico y espiritual y no represente, como hoy acontece, un privilegio económico de los sectores que menos lo requieren por su vida grata cotidiana.

Trasladados estos conceptos al orden internacional, se eliminará el subdesarrollo de los países; se afianzará la paz y se impondrá la igualdad de derechos entre los Estados, más allá de las fórmulas organizativas o de su Poderío bélico.

Esta posición de nuestra Orden necesariamente la llevará a luchar con quienes, acéptenlo o no, son índices de postergación generalizada y con quienes disfrutan de las ventajas de un statu quo insostenible por antihumano y antisocial. Estas mismas batallas se libraron ayer y ahora ellas deberán librarse contra la oligarquía; el feudalismo agrario; la concentración financiera monopólica; el colonialismo, el neocolonialismo y el imperialismo, y el obscurantismo religioso y dogmático.

La Orden Tiene que Medir la Realidad que la Circunda, Allende


Extracto del capítulo Carta a la Masonería incluido en el libro Obras Escogidas de Salvador Allende. Se trata de la solicitud de plancha de quite realizada el 21 de Junio de 1965 a Luis Olguín, Venerable Maestro de la Respetable Logia Hiram 65 que fue rechazada por unanimidad por el taller al haberse `reafirmado una vez más la coincidencia de nuestros planteamientos´.

¿Puede una institución mantener su fuerza y su vigor situándose al margen del devenir histórico y preocupándose sólo de conceptos relativos? A mi juicio ello sería una vana aspiración que, a lo más, relegaría la Orden a una labor ateneísta y de grata convivencia puertas adentro.

A mi juicio, la Orden tiene que medir la realidad que la circunda, tanto nacional como latinoamericana y universal, con mirada vigilante y actual. La declaración de principios y reiterados Conventos así lo disponen. No se puede sobrevivir sólo en razón de bellas tradiciones y del mérito del papel que se desempeñó en acontecimientos históricos.

Experimento Desgarramiento al Alejarme de mi Casa Espiritual, Allende


Extracto del capítulo Carta a la Masonería incluido en el libro Obras Escogidas de Salvador Allende. Se trata de la solicitud de plancha de quite realizada el 21 de Junio de 1965 a Luis Olguín, Venerable Maestro de la Respetable Logia Hiram 65 que fue rechazada por unanimidad por el taller al haberse `reafirmado una vez más la coincidencia de nuestros planteamientos´.

Experimento desgarramiento al alejarme de la casa que, espiritualmente, fue la mía por tantas épocas. Tengo conciencia que, dentro y fuera de los Talleres, me comporté como un masón. Siempre, aun a riesgo de mi posición política, reivindiqué públicamente mi formación iniciática; ante el ataque contra la O.: siempre se me halló adelante, ya sea en el Parlamento, en el Comité o en la Asamblea Popular.

Aun dentro de los organismos superiores de mi partido hube de poner de realce la no incompatibilidad entre los principios de la Orden y los programas de tipo socialistas; entonces, al igual que esta comunicación, traté de analizar la realidad de lo que es, en esencia, nuestra institución masónica.

Es decir, creo que en mí la siembra fue fecunda y al incurrir en esta mención, recuerdo con recogimiento y gratitud a quienes me brindaron la iniciación, a quienes me prodigaron la generosidad de su ejemplo y a quienes me estimularon a desbastar la piedra bruta. Mi emoción solidaria se traslada igualmente hacia los Hermanos que, sin vulnerar la prescindencia política de la Orden me procuraron su inapreciable apoyo en mi trayectoria profana, me alentaron con la fe en los postulados de justicia social y me entregaron tantos y tantos testimonios de solidaridad abierta y extraños a cualquier propósito subalterno.

En la Orden sólo se Cobijan Elementos de la Burguesía, Allende


Extracto del capítulo Carta a la Masonería incluido en el libro Obras Escogidas de Salvador Allende. Se trata de la solicitud de plancha de quite realizada el 21 de Junio de 1965 a Luis Olguín, Venerable Maestro de la Respetable Logia Hiram 65 que fue rechazada por unanimidad por el taller al haberse `reafirmado una vez más la coincidencia de nuestros planteamientos´.

Este mundo ideal en que vive el pueblo masónico, ¿puede bastar al hombre real, al hombre común, que se desenvuelve dentro de los imperativos tan concretos de una nación? En este interrogante radica un gran problema, pues, en los hechos, se aprecia una contradicción.

Los masones giramos en torno de la igualdad, de la libertad, la fraternidad como suprema síntesis de convivencia colectiva. Procede hacer una observación: ¿quiénes integran nuestra Orden? ¿Podría, con honestidad intelectual, imaginarse que su composición refleja a la sociedad chilena de hoy? La respuesta, al menos en mi comprobada experiencia, tiene que ser negativa.

En la Orden sólo se cobijan elementos de la burguesía. No hay en este aserto calificativo de ninguna especie. Es un hecho y nada más. En consecuencia, los principios que animan la vida masónica son practicados por un grupo, no el más vasto, de nuestra comunidad.

¿Debe la Orden permanecer indiferente ante una vacancia de la clase obrera como la que enuncio? Más aún, ¿se trata de un fenómeno accidental? La ausencia de elementos extraños a la burguesía es grave, tanto más cuanto que el fenómeno tiende a acentuarse, ya que la historia acredita que hubo épocas en que nuestros Talleres se vieron decorados por muchos y preparados hermanos, que respondían, por lo menos a una extracción artesanal y que también predominaba en el mutualismo.

¿Ingresa a la Orden, en forma ininterrumpida, una caudalosa corriente de juventud, de estudiantes, de elementos representativos de la intelectualidad nacional en marcha? Tengo la impresión de que la respuesta, aunque menos categórica que en el caso de los trabajadores, tiene también que ser adversa.

En mi trayectoria de masón activo, siempre promoví estas cuestiones. Las conclusiones fluyen con extrema facilidad: determinados sectores sociales y aun estratos muy influyentes de la burguesía progresista no sienten que la Orden responda a los requerimientos del mundo contemporáneo.

¿Por qué? Por dos razones principales: por el desconocimiento de lo que es en sí la Orden y por la actitud de algunos Hermanos, que contradicen en el mundo profano lo que se imagina deben ser los principios de la institución.

En el Pueblo Masónico nace un Mundo que Refleja el Ideal , Allende


Extracto del capítulo Carta a la Masonería incluido en el libro Obras Escogidas de Salvador Allende. Se trata de la solicitud de plancha de quite realizada el 21 de Junio de 1965 a Luis Olguín, Venerable Maestro de la Respetable Logia Hiram 65 que fue rechazada por unanimidad por el taller al haberse `reafirmado una vez más la coincidencia de nuestros planteamientos´.

La Orden, en sus aspiraciones de fondo, podría mirarse quizás si como las más acabada expresión de humanismo, ya que no incurre en dogmas -sinónimo de drama histórico- que singularizan las religiones.

En su aspecto formal, la Orden también reconoce principios de una vigencia indiscutible: genuina democracia; una indispensable jerarquización funcional de valores y una precisión nítida de las delimitaciones entre los diversos órganos de su estructura.

Obviamente, dentro de los Talleres se crea, así, una realidad que debería hacer de cada Hermano un hombre libre, de buenas costumbres, apto para cultivar la igualdad, la fraternidad, la tolerancia y, en suma, un ciudadano auténtico de la libertad integral.

En la sociedad masónica y en el pueblo masónico nace, en cierto modo, un mundo que refleja el ideal de estructura de la comunidad, no sólo ya en su carácter nacional, sino en la esfera universal.

La Orden Masónica es una Institución Perfecta, Allende


Extracto del capítulo Carta a la Masonería incluido en el libro Obras Escogidas de Salvador Allende. Se trata de la solicitud de plancha de quite realizada el 21 de Junio de 1965 a Luis Olguín, Venerable Maestro de la Respetable Logia Hiram 65 que fue rechazada por unanimidad por el taller al haberse `reafirmado una vez más la coincidencia de nuestros planteamientos´.

Desde un punto de vista genuinamente teórico, la Orden masónica es una institución perfecta. Esencialmente aspira a una meta que carece de ubicación determinada en el tiempo y que por lo mismo, representa un incentivo permanente del más alto nivel: la superación del hombre en sí.

Los métodos que sustenta para promover semejante proceso son inobjetables por su contenido y significación. En efecto, su sistema de gradación iniciática, sinónimo de esfuerzo, disciplina y constancia no puede merecer el más leve reparo.

Su lenguaje simbólico, más allá de la belleza que encierra en sí, ofrece la enorme ventaja de que las imágenes, que superan el frío significado preciso de los términos, ponen en vibración sugestiva y creadora todos los resortes de la imaginación interpretativa y de los sentimientos.

Y el Ritual, en íntimo contacto con los símbolos, plantea fórmulas expresionales y hasta organizativas que ennoblecen la convivencia.

La Dura e Inalterable Lucha de la Orden contra el Mal, Allende


Extracto del capítulo Carta a la Masonería incluido en el libro Obras Escogidas de Salvador Allende. Se trata de la solicitud de plancha de quite realizada el 21 de Junio de 1965 a Luis Olguín, Venerable Maestro de la Respetable Logia Hiram 65 que fue rechazada por unanimidad por el taller al haberse `reafirmado una vez más la coincidencia de nuestros planteamientos´.

De ambiente familiar sin prejuicios dogmáticos y atraído por el papel protagonista de los masones desde los albores de la Independencia; por la dura tarea de la Orden en su inalterable lucha contra el mal y por el bien; por la acción profana de la institución en sus afanes de eliminar la desigualdad social; por sus esfuerzos para barrer la intolerancia y superar el obscurantismo y por imponer un régimen de igualdad de derechos y de expectativas para todos los hombres ingresé a la Orden.

En no escasa medida también ejerció influencia en mis preocupaciones de bien público, mi devoción hacia la figura de mi abuelo el doctor Ramón Allende Padín, ex Gran Maestro de la Orden y fundador de la primera escuela laica de Chile. Larga trayectoria, en la que he recibido honrosas muestras de confianza de mis Hermanos como la Maestría y la jefatura de mi Taller, me han hecho formarme un juicio que estimo apoyado en la realidad de nuestro ámbito fraternal. Además, imagino que son muy escasos los Hermanos que han visitado tantas Logias como yo, a través del territorio nacional, durante tantos y tantos años.

Cuanto Acumulé en Treinta Años es Piedra Fundamental, Allende


Extracto del capítulo Carta a la Masonería incluido en el libro Obras Escogidas de Salvador Allende. Se trata de la solicitud de plancha de quite realizada el 21 de Junio de 1965 a Luis Olguín, Venerable Maestro de la Respetable Logia Hiram 65 que fue rechazada por unanimidad por el taller al haberse `reafirmado una vez más la coincidencia de nuestros planteamientos´.

Me alejo de los Templos, por magníficos que ellos aparezcan ahora en la suntuosidad de su arquitectura y me recojo al templo íntimo que, en plena madurez de condiciones, he logrado edificar para mí mismo.

Este templo, construido con los sólidos muros del idealismo; traducido en la justicia social, la libertad concreta extraña a toda alienación; apoyado en la fraternidad por la proscripción de las clases sociales y de la igualdad por la derogación de cualquiera discriminación, ya sea racial o religiosa, económica o cultural, es obra de múltiples experiencias acumuladas con el correr del tiempo. Surge mi formación, de estudios hechos, de circunstancias y emociones tan variadas como ricas, en las que el éxito y el fracaso se confundieron; en que las amarguras y las decepciones se borraron ante el desinterés de los humildes y los ejemplos anónimos edificantes y, también de mis muchas jornadas de alternancia masónica.

Cuanto acumulé a través de treinta años de trabajo en los Talleres de la Orden, tiene inobjetablemente, caracteres de piedra fundamental para mí. Pero no deseo que semejante cimiento angular sufra menoscabo y velando por preservarlo ante mis ojos con fuerza y vigor, he resuelto poner entre lo actual y contingente y los grandes valores, la neutralidad de la distancia y su benévola perspectiva. Me alejo sin reservas espirituales de ninguna especie; con hondo sentido de fraternidad hacia todos mis Hermanos: y ansiando sólo que se me excuse, si inadvertidamente, con actos o palabras ligeras, siquiera rocé espiritualmente a algún Hermano en nuestros Talleres.

Golpeé en Plena Muchachez las Puertas de la Orden, Allende


Extracto del capítulo Carta a la Masonería incluido en el libro Obras Escogidas de Salvador Allende. Se trata del comienzo de la solicud de plancha de quite realizada el 21 de Junio de 1965 a Luis Olguín, Venerable Maestro de la Respetable Logia Hiram 65 que fue rechazada por unanimidad por el taller al haberse `reafirmado una vez más la coincidencia de nuestros planteamientos´.

Venerable maestro,

Creo, que tal vez, en ninguna alternativa anterior de mi existencia había experimentado una emoción más intensa y compleja como la que afronto en la presente oportunidad: he de esperar que esta comunicación traduzca ante el Querido Hermano y Venerable Maestro y mis hermanos lo más genuino y auténtico de mi pensamiento. [...]

Golpeé, hace cerca de treinta años y en plena muchachez, ante las puertas de la Orden. Dejé oír mi solicitud iniciática; hoy, al cabo de tan larga etapa de trabajo y convivencia, he resuelto cerrar esta dilatada trayectoria, sin haber interrumpido jamás mi asiduidad a los Talleres. [...]

Solicito mi carta de retiro por imperativo de mi conciencia. Y ante ésta, todo requerimiento extraño al propio yo, ha de detenerse y todo sentimiento ha de postergarse. El precio de semejante estrictez es muy duro. Pero se alcanza una compensación: la conformidad consigo mismo y la paz que traen el tiempo y su transcurrir.

Socialismo y Masonería, Allende


Plancha pronunciada por Salvador Allende, presidente de Chile, durante la Tenida de Gran Oriente de la Gran Logia de Colombia en Santafé de Bogotá, en agosto de 1971.

(...) Tenía plena conciencia de que la Orden no es ni una secta, ni es un partido. Que al desbastar el hombre la piedra bruta, se preparará para actuar en el mundo profano y es obligación de los masones actuar en él sobre las bases de los principios permanentes de la masonería. 

(...) Tengo que recordar también la noche de mi Iniciación, cuando oí por vez primera, en el ritual, que los hombres sin principios y sin ideas arraigadas, son como las embarcaciones que roto su timón, se estrellan contra los arrecifes. También supe que en nuestra Orden no había ni jerarquías sociales ni fortunas.

(...) Teniendo la seguridad de que la tolerancia es una de las virtudes más profundas y sólidas, a lo largo de mi vida masónica, que alcanza ya a los 33 años, planteé en las planchas masónicas en las diversas Logias de mi patria la seguridad, cierta para mí, de que podía coexistir dentro de los Templos con mis Hermanos, a pesar de que para muchos era difícil imaginar que lo pudiera hacer un hombre que en la vida profana públicamente dice que es marxista. Este hecho, comprendido dentro de las logias, fue muchas veces incomprendido en mi propio partido.

(...) Es más dura la intolerancia en los partidos políticos. Yo sostuve mi derecho a ser masón y ser socialista. Manifesté públicamente en esos Congresos, que si se planteaba esa incompatibilidad, dejaría de ser militante del partido socialista, aunque jamás dejaría de ser socialista en cuanto a ideas y principios; de la misma manera, sostuve que el día que en la Orden se planteara, cosa que no me podía imaginar, la incompatibilidad entre mi ideario y mi doctrina Marxista y ser masón, dejaría los Talleres, convencido de que la tolerancia no era una virtud practicada. He podido sortear esta realidad y creo que tan solo puedo ofrecer a los Hermanos de la Gran Logia de Colombia una vida leal a los principios de la Orden, dentro de la Orden, y en el Mundo Profano.

(...) Soy Presidente de mi Patria, para cumplir sin vacilaciones el programa que levantara la frente al pueblo; porque tengo un compromiso ante mi conciencia, y es un compromiso de un masón frente a la conciencia de un masón.