La Religión es una Necesidad de la Vida, Castelar


Extracto de La Civilización en los Cinco Primeros Siglos de Cristianismo, lecciones pronunciadas en el Ateneo de Madrid por Emilio Castelar 

De este divorcio que se intenta entre la libertad y el cristianismo ¿qué proviene? ¡Ah, señores! proviene un mal gravísimo, profundísimo, enormísimo; proviene el que muchos espíritus que podrían elevarse en alas de la idea religiosa a las mayores alturas de la ciencia, no vean tras los coros de los mundos y las armonías de las esferas nada más que la soledad infinita, el eterno abismo eternamente vacío y en el fondo de sus corazones por toda esperanza la eterna muerte y el eterno sueño, y a su alrededor la materia llenándolo todo con sus átomos que ahogan el alma, y en último término la nada, que a manera de inmensa ave nocturna extiende sus negras alas sobre el sol y los cielos y roe y devora todo el Universo.

Y hagan lo que quieran, digan lo que digan aquellos que por tales despeñaderos arrastran con su grosero tradicionalismo a las inteligencias ansiosas de libertad y de luz, lo cierto es que todos los que creemos que la religión es una necesidad de la vida, y profesamos una filosofía elevada y consoladora, mientras nos quede una palabra en los labios, un aliento en el pecho, debemos pugnar por salvar de este materialismo la fe en Dios, en la inmortalidad del alma; la certeza de que lo esencial en nuestro ser y en nuestra vida es la ley moral por Dios grabada en la conciencia; la seguridad de que esas alas misteriosísimas del espíritu que se llaman ideas, lejos de precipitarnos en el polvo, nos elevan a lo infinito con su constante vuelo [...]; la esperanza, en fin, de que cuando llegue esa última hora que llevamos escondida en la movible vida, lejos de convertirnos en un puñado de polvo que venga a caer sobre la tierra, por las buenas ideas que hayamos vertido, por las buenas obras que hayamos hecho, nos hemos de trasformar en otra vida, alcanzando el amor infinito para llenar el abismo de nuestro corazón, y la intuición de Dios, eterno ideal de nuestra inteligencia.

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