Si deseas conocer más a fondo los fundamentos de la Masonería, te recomendamos la lectura del libro que nos enseña la Ley, que se conservaba en el Santuario del Templo y que todo masón debe meditar.
Sal 46: El Señor es sublime y terrible, emperador de toda la tierra. [...] Porque Dios es el rey del mundo; tocad con maestría. Dios reina sobre las naciones, Dios se sienta en su trono sagrado.
Sal 67: Como el humo se disipa, se disipan ellos; como se derrite la cera ante el fuego, así perecen los impíos ante Dios.
Hechos 19: El bautismo de Juan era signo de conversión, y él decía al pueblo que creyesen en el que iba a venir después.
Hechos 19: Cuando Pablo les impuso las manos, bajó sobre ellos el Espíritu Santo, y se pusieron a hablar en lenguas y a profetizar. Eran en total unos doce hombres.
Sal 67: Padre de huérfanos, protector de viudas, Dios vive en su santa morada.
Juan 16: Está para llegar la hora, mejor, ya ha llegado, en que os disperséis cada cual por su lado [...] En el mundo tendréis luchas; pero tened valor: yo he vencido al mundo.
Juan 17: Yo te he glorificado sobre la tierra, he coronado la obra que me encomendaste. Y ahora, Padre, glorifícame cerca de ti, con la gloria que yo tenía cerca de ti, antes que el mundo existiese.
Hechos 20: Se meterán entre vosotros lobos feroces que no tendrán piedad del rebaño. Incluso algunos de vosotros deformarán la doctrina y arrastrarán a los discípulos. Por eso, estad alerta
Hechos 20: Os dejo en manos de Dios y de su palabra de gracia, que tiene poder para construiros.
Sal 67: Reyes de la tierra, cantad a Dios, tocad para el Señor, que avanza por los cielos, los cielos antiquísimos, que lanza su voz, su voz poderosa: Reconoced el poder de Dios.
Juan 17: Que todos sean uno, como tú, Padre, en mí, y yo en ti, que ellos también lo sean en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado.
Juan 17: Les daré a conocer tu nombre, para que el amor que me tenías esté con ellos, como también yo estoy con ellos.
Sal 102: Como se levanta el cielo sobre la tierra, se levanta su bondad sobre sus fieles; como dista el oriente del ocaso, así aleja de nosotros nuestros delitos.
Sal 102: El Señor puso en el cielo su trono, su soberanía gobierna el universo.
Sal 10: El Señor está en su templo santo, el Señor tiene su trono en el cielo; sus ojos están observando, sus pupilas examinan a los hombres. El Señor examina a inocentes y culpables, y al que ama la violencia él lo odia. Porque el Señor es justo y ama la justicia: los buenos verán su rostro.

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