¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí?


Si deseas conocer más a fondo los fundamentos de la Masonería, te recomendamos la lectura del libro que nos enseña la Ley, que se conservaba en el Santuario del Templo y que todo masón debe meditar.

Sal 22: El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar, me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas. Me guía por el sendero justo, por el honor de su nombre. Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan. Preparas una mesa ante mi, enfrente de mis enemigos; me unges la cabeza con perfume, y mi copa rebosa. Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida, y habitaré en la casa del Señor por años sin término.

Hechos 11: La voz del cielo habló de nuevo: Lo que Dios ha declarado puro, no lo llames tú profano.

Sal 41: Envía tu luz y tu verdad: que ellas me guíen y me conduzcan hasta tu monte santo, hasta tu morada.

Sal 86: Él la ha cimentado sobre el monte santo; y el Señor prefiere las puertas de Sión a todas las moradas de Jacob.[...]Alabad al Señor, todas las naciones. Contaré a Egipto y a Babilonia entre mis fieles; filisteos, tirios y etíopes han nacido allí. Se dirá de Sión: Uno por uno todos han nacido en ella; el Altísimo en persona la ha fundado. El Señor escribirá en el registro de los pueblos: Éste ha nacido allí. Y cantarán mientras danzan: Todas mis fuentes están en ti.

Juan 10: Yo y el Padre somos uno.

Sal 112: De la salida del sol hasta su ocaso, alabado sea el nombre del Señor. El Señor se eleva sobre todos los pueblos, su gloria sobre los cielos. ¿Quién como el Señor, Dios nuestro, que se eleva en su trono y se abaja para mirar al cielo y a la tierra?

Juan 15:: Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. [...] A vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.

Sal 88: Tu misericordia es un edificio eterno, más que el cielo has afianzado tu fidelidad.

Juan 13: Os aseguro, el criado no es más que su amo, ni el enviado es más que el que lo envía. Puesto que sabéis esto, dichosos vosotros si lo ponéis en práctica.

Sal 2: Reyes, sed sensatos; escarmentad, los que regís la tierra: servid al Señor con temor, rendidle homenaje temblando.

Hechos 13: Yo te haré luz de los gentiles, para que lleves la salvación hasta el extremo de la tierra.

Juan 14: ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí?

Primera Carta de Pedro 2: Si, obrando el bien, soportáis el sufrimiento, hacéis una cosa hermosa ante Dios.

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