Extracto del Prólogo a La República Democrática Federal Universal.
El pensamiento, absolutamente libre, abrirá sus alas sin temor a las tempestades, que se convertirán en blandas auras, y discurriendo por todos los horizontes del mundo físico y del mundo moral, desentrañará los secretos de la naturaleza, sondeando los abismos de la conciencia, y elevará a Dios un canto, que se perderá en el cielo como los arpegios del ruiseñor en las ondulaciones del aire. Y podrá el hombre domeñar según su agrado a la naturaleza, modelarla encarnando en ella el pensamiento, hacer del mundo material, con el cincel del trabajo, lo que Fidias hacía con el mármol.
El trabajo no será el esfuerzo aislado de un individuo, que no allega sino el dolor para hoy, la incertidumbre para mañana. El trabajo en asociación será más dulce. Las máquinas vendrán a ennoblecer al hombre, levantando su frente abatida, su cuerpo encorvado sobre la madre tierra. Y así Dios lloverá rocío de amor sobre todas las frentes.

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